lunes, abril 30, 2012

1º de Mayo de l@s trabajodor@s

El Primero de Mayo en Argentina según el legendario anarquista Osvaldo Bayer

Spies grita: "la voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora".

Escrito por el independentista cubano José Martí, entonces corresponsal en Chicago para el diario La Nación de Argentina, relatando parte de lo que fue el ahorcamiento de los anarquistas que participaron del Primero de Mayo de 1886


Andrés Figueroa Cornejo

En una clase magistral a salón colmado, el inagotable luchador social, anarquista, historiador, escritor y periodista Osvaldo Bayer, ofreció una completa exposición nombrada ‘1890-2012, historia del Primero de Mayo en la Argentina, de los anarquistas a los piqueteros'.

"Bienvenida, querida ‘Galle'" fue lo primero que dijo el autor de ‘La Patagonia Rebelde', cuando avizoró entre los concurrentes a Karina Germano recientemente liberada condicionalmente de un cautiverio político de una década.

El conocido periodista Herman Schiller perseguido por Mauricio Macri, jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, quien ahora silenció el programa ‘Leña al Fuego' que Herman conduce, fue el encargado de las moderaciones. Schiller, reconocido hombre de la izquierda argentina, miembro de la comunidad judía y amigo incombustible de la causa del pueblo palestino, presentó tanto a Ovaldo Bayer, como también al diputado Alejandro Bodart (MST en Proyecto Sur).

CHICAGO, AÑO CERO


Osvaldo Bayer dedicó la primera parte de su alocución a evocar el origen genuino del Primero de Mayo. Su voz segura y pausada expresó, "1886...¡Qué acontecimiento histórico! La primera huelga por las 8 horas de trabajo en Chicago y cómo quedo para siempre en la historia. Nadie recuerda cuando el capitalismo hizo sus primeros actos en la Edad Media; nadie recuerda a los ‘célebres generales'. Pero permanentemente se recuerda la lucha de los Mártires de Chicago. Personajes increíbles: cuánta generosidad, cuántos sueños convertidos en realidad". Y agrega que "El Congreso de la Internacional Socialista en Ginebra resolvió en 1866 iniciar el combate por las 8 horas de trabajo. Los primeros que cumplieron con el acuerdo fueron los sindicatos norteamericanos de Chicago, que en aquel tiempo eran todos de filiación anarquista. Así decidieron hacer el primer paro el Primero de Mayo de 1886 por la implementación de las 8 horas de trabajo. Decían que el ser humano también precisa de tiempo para otras cosas. 8 horas de trabajo, 8 horas de sueño, 8 horas para el hogar y los hijos. La huelga fue total, menos una empresa que pagó a rompehuelgas un alto monto para que no salieran a la calle. Se efectuó el paro el Primero de Mayo, y al día siguiente la policía salió a reprimir a 50 mil obreros. Hasta ese momento, se trabajaba 10, 12, 14, 16 horas al día, y existían lugares que llegaban a las 17 horas. Principalmente en los oficios ‘de abajo' que hacían las mujeres textiles. El 3 de mayo, pese a la represión, los obreros realizaron una gran manifestación en la fábrica Mc Cormick, donde no adhirieron al movimiento por un pago. Allí habló en un mal inglés, el anarquista alemán August Spies, explicando las razones de esa lucha en honor de los trabajadores. Entonces comenzó una batalla entre los huelguistas y los rompehuelgas financiados por una empresa. Ese día, la policía asesinó a 6 obreros y dejó decenas de heridos. Fue el momento en que otro anarquista alemán, apellidado Fischer, redactor del Diario de los Trabajadores, imprimió 25 mil volantes donde se explicaban las implicancias de ganar las 8 horas de trabajo. Decía: ‘Trabajadores, la guerra de clases ha comenzado. Al terror blanco, respondamos con el terror rojo si es necesario. Enfrentemos a los patrones. Tened coraje, esclavos, levantaos'. El 5 de mayo se produjo una manifestación inmensa en el Haymarket. En ese lugar alguien arrojó una bomba y mató a un policía, y los uniformados abrieron fuego contra los miles de obreros, cuyo número de fallecidos jamás fue conocido. Inmediatamente, el gobierno norteamericano estableció el Estado de Sitio. Se aprisionaron a centenares de obreros, y se responsabilizó a 8 anarquistas por el lanzamiento de la bomba. El juicio se inició el 21 de junio de 1886. Tres de los anarquistas fueron encarcelados. El inglés de 39 años y obrero textil, Samuel Fielden, recibió cadena perpetua. El norteamericano de 36 años, vendedor, Oscar Neebe, fue castigado con 15 años de trabajo forzado. A un tipógrafo alemán de 33 años le dieron cadena perpetua. Los otros cinco imputados fueron condenados a la pena de muerte por la horca: Georg Engel, tipógrafo alemán de 50 años; Adolf Fischer, periodista de 30 años; el periodista alemán de 30 años, August Vincent Spies; Louis Lingg, carpintero alemán de 22 años que se suicidó antes de marchar a la horca para no darles en el gusto a sus verdugos; y Albert Parsons, inglés y periodista de 39 años, que no había estado en la huelga, pero se había adherido, durante el juicio manifestó que aprobaba todo lo que habían hecho los huelguistas. Sus nombres quedaron para siempre. En Argentina ninguno de los mártires de Chicago lleva el nombre de una calle."

El autor de ‘Exilio', continúa acentuando los aspectos que significaron con mayor crudeza la precipitación de los acontecimientos cuando indica que "Posteriormente hubo un gran movimiento empresarial donde se despidieron a miles de trabajadores de las fábricas, heridos de bala, procesados y torturados. La mayoría, por supuesto, eran inmigrantes: alemanes, irlandeses, rusos, italianos y polacos. Sin embargo, poco a poco, comenzaron los paros en todas las fábricas por las 8 horas de trabajo. Y año tras año, fábrica tras fábrica, se fueron conquistando las 8 horas de trabajo. Y los organismos internacionales, tanto socialistas, como anarquistas, proclamaron el Día Internacional de los Trabajadores el Primero de Mayo".

LA HORA DE ARGENTINA


Osvaldo Bayer posteriormente se concentra en la materia particular del encuentro, comunicando que "En Argentina, el primer acto se realizó en 1890 por iniciativa del Club Socialista Alemán Vorwärts ("Adelante"). Se convocó a todas las teorías políticas de izquierda de entonces. Fueron invitados los anarquistas, los sindicalistas revolucionarios (que poco tenían de revolucionarios). Esas fueron las tres grandes agrupaciones que constituyeron el movimiento obrero argentino", y añade que "Al primer acto concurrieron 2 mil obreros y cada uno de los oradores habló en su idioma: alemán, italiano, francés y el último en español. El conservador diario La Nación publicó que ‘no sé por qué se reúnen y hablan en distintos idiomas. Si no se entienden, ¿para qué se reúnen?', en vez de decir lo contrario. Que a pesar de que no se entendían, fue gigante la solidaridad y marcharon juntos. Pronto llegaría el idioma que los ataría. Además, La Nación escribió que ‘concurrieron pocos argentinos, eran casi todos extranjeros'. Y justamente, esas ideologías del movimiento obrero habían sido traídas por los inmigrantes".

Sin dejar de mostrar tristeza, el Doctor honoris causa de varias universidades nacionales, Osvaldo Bayer, observa que "Ya en 1899, desgraciadamente, se dividió el movimiento. Hubo un acto socialista y otro anarquista. En 1901 se fundó la Federación Obrera Regional Argentina (FORA), anarquista; y en 1902, la Unión General de Trabajadores (UGT), socialista. Precisamente en 1902, el presidente de la Nación, Julio Roca, impuso la Ley de Residencia, la más cruel de la legislación argentina. A través de ella se expulsaba a todos los obreros extranjeros que practicaban ideologías ‘contrarias al ser nacional'. Se deportaba sólo al hombre y se quedaba en Argentina su mujer con los hijos, con el fin de que la esposa le dijera a su marido ‘no te metas en el sindicalismo que te van a echar, ¿y qué hago yo con los niños, cómo los alimentos?' Entonces había muy poco trabajo para las mujeres. Fueron deportadas centenares y centenares de personas, casi todas españolas, italianas, algunas polacas, y casi todas de ideas anarquistas. En aquel tiempo, los inmigrantes vivían en conventillos en el barrio porteño de San Telmo, construidos por la gente del barrio norte. Conventillos para 140 personas con un solo excusado. Y en el baño pendía un cartel que decía que ‘se prohíbe a las mujeres y a los niños hacer uso del excusado entre las 05:00 y las 09:00 hrs.', porque en ese horario los hombres formaban fila para hacer sus necesidades antes de partir al trabajo. Además se recomendaba a las mujeres comprarse escupideras para hacer sus necesidades en esas habitaciones de 2,5 por 3,5 metros donde vivía el matrimonio con todos los hijos. Esto retrata el sufrimiento de los primeros inmigrantes que llegaron de Europa."

Bayer no deja de referirse a principios del siglo XX, enunciando que "En 1904, 70 mil obreros asistieron a la manifestación del Primero de Mayo. ¡Cuando Buenos Aires tenía una población de apenas 900 mil habitantes! Y no era un día de fiesta ni un feriado, había que ir a trabajar. Es decir, quien participaba en la conmemoración de los Mártires de Chicago corría el riesgo de ser despedido. Allí, Julio Roca, en el último año de su segundo mandato, ordenó la represión. La policía atacó a las columnas obreras y fue asesinado el marinero Juan Ocampo de 18 años. Los anarquistas tomaron el cuerpo de Juan Ocampo y lo llevaron al local del periódico La Protesta, donde lo velaron. Por la noche, el presidente y general Roca dictaminó el allanamiento policial del lugar. Los uniformados destruyeron las imprentas y se llevaron el cadáver de Juan que jamás volvió a aparecer. Fue el primer detenido desaparecido en la historia de Argentina. Pero no existe ni siquiera una callecita en un barrio obrero con su nombre" y continúa relatando que "En 1905 también habrá represión hasta 1909, donde se produjo la gran matanza del coronel Ramón Falcón en la Plaza Lorea en Buenos Aires. Marcharon 75 mil obreros. Caminaban por la calle Rivadavia ese Primero de Mayo y Falcón que se encontraba cerca, mandató a la fusilería de la policía para que recibiera a los trabajadores con fuego. Los obreros iban con sus mujeres y sus niños porque querían que vieran el recordatorio. Cayeron inmediatamente 6 obreros. Luego Falcón ordenó a la caballería atacar a sablazo duro. Se produjo una masacre. Los trabajadores se retiraron. Naturalmente, al día siguiente los diarios conservadores felicitaron a Falcón porque los obreros en vez de ir a trabajar, ‘molestaban ocupando las calles principales'. Oficialmente aseguraron que hubo 14 muertos y 80 heridos graves. Por supuesto, el 3 de mayo hubo un paro general. Y cuando los soldados vieron a los trabajadores cargando y acompañando los ataúdes de los recién muertos hacia La Chacarita se originó un tiroteo. La policía debió evacuar".

SIMÓN

Bayer toma un respiro breve e insiste en que "Los obreros de entonces no eran nenes de pecho. En noviembre de 1909, el joven anarquista de nacionalidad rusa, Simón Radowitzky, esperó al coronel Falcón a la salida de La Recoleta que iba en coche a caballo con su secretario, y le arrojó una bomba. El jefe de la policía voló por el aire y cayó muerto igual que su secretario. ¿Por qué la bomba? Porque los anarquistas sostenían que la bomba era la expresión de la ira del pueblo que ‘aguanta, pero termina por explotar'. Simón Radowitzky fue perseguido por la policía, intentó suicidarse de un tiro, pero no murió. Después de su apresamiento fue condenado a muerte. Pero el joven ruso demostró con su partida de nacimiento que apenas contaba 18 años, que para las leyes de entonces, lo situaban como un menor de edad, y los menores de edad no podían ser condenados a muerte. A cambio de ello, fue condenado a prisión perpetua en Ushuaia. Roca, imitando a los zares de Rusia, había convertido la cárcel de Ushuaia en Siberia, donde los prisioneros políticos y comunes morían de frío. En la época, se realizaban manifestaciones donde se denunciaba esta situación y poetas populares y payadores cantaban y hacían poesías en los actos políticos obreros al respecto ((...) "La conciencia y la cultura / una forma de educación / la ley es oposición a los derechos de gente / la razón más sorprendente la ley la absorbe y la niega / las leyes de esta alma ciega y el juez es un delincuente"). Simón Radowitzky pasó 21 años en Ushuaia. Tenía una resistencia impresionante y sobrevivió. En 1930, estando Yrigoyen en el poder, los anarquistas realizaron un paro, exigiendo la libertad de Simón. Como los panaderos adhirieron, Yrigoyen debió ceder. Antes de pisar el puerto de Buenos Aires, arteramente, Radowitzky fue expulsado a Uruguay donde permaneció preso durante varios meses hasta que, nuevamente deportado, se fue a Brasil. Y en 1935, cuando la República Española se encontraba a las puertas de la guerra civil contra el fascista Franco, Simón se ofreció para luchar, pero no como combatiente, sino para mensajero en el frente. Si triunfaba la República, el ruso le pidió a sus compañeros que quería terminar sus días fabricando juguetes para los niños".

LAS MATANZAS


El fundador de La Chispa, enfrenta los sucesos de la primera década de la centuria anterior, comentando que "En 1910, los ‘niños bien' del barrio norte el Primero de Mayo asaltaron los periódicos anarquistas y La Vanguardia socialista e incendiaron los locales, las bibliotecas, y los sindicatos. En 1919 se produjo la Semana Trágica de enero. Los metalúrgicos se fueron a paro porque todavía laboraban 10 horas diarias (los panaderos consiguieron las 8 horas de trabajo en 1895, tras dejar a la ciudad sin pan una semana). El presidente Yrigoyen mandó la represión contra la huelga donde serían asesinados 4 metalúrgicos que quisieron impedir la actuación de la policía. Al día siguiente se desató el paro nacional de todos los gremios para enterrar a esos muertos. Nuevamente, la marcha obrera avanzó sobre La Chacarita a despedir a los mártires, y nuevamente fueron reprimidos por la policía. Ocurrió algo que jamás había pasado en la Ciudad de Buenos Aires: una batalla, pero esta vez, con obreros que ya usaban armas. Como los trabajadores estaban venciendo a la policía, Yrigoyen cometió su peor error: ordenó el accionar del ejército en la calle Corrientes. Como la Revolución Soviética había acontecido sólo dos años antes, la gente bien del barrio norte temía una réplica en Argentina. Entonces, se originó la Liga Patriótica Argentina desde esa minoría privilegiada socialmente. Yrigoyen permitió que la policía los apoyara contra los inmigrantes judíos que vivían en el barrio Once, porque, como habían llegado con pasaportes rusos y la Revolución fue allá...Estalló una verdadera masacre contra los judíos, que entonces también llamaban ‘rusos'. Destruyeron sus tiendas, incendiaron por doquier, etc.".

Bayer se detiene en la figura de Yrigoyen. "En la primera presidencia de Yrigoyen se producen las más grandes matanzas de obreros de la historia argentina, incluso más que en dictaduras, y eso que Yrigoyen fue electo ‘democráticamente'. Entre 1921 y 1922 fueron duramente reprimidas las huelgas patagónicas. Allí Yrigoyen envió al ejército, al 10 de caballería, a las órdenes del teniente coronel Varela, quienes fusilaron a alrededor de mil 500 peones rurales. La pena de muerte había sido eliminada en 1918, pero se inventó la categoría de ‘subversión' contra los trabajadores. Pero una huelga obrera no es subversión. Eso es cuando se levantan los militares. Lo mismo ocurrió en la empresa de capitales británicos La Forestal, esta vez, contra los hacheros, casi todos pertenecientes a los pueblos originarios. Primero fueron castigados por la policía privada de la empresa, permitida por Yrigoyen. Como no pudieron contra los hacheros, entonces el gobierno envió al 12 de infantería".

Refiriéndose a los inicios de la segunda década del 1900, Osvaldo Bayer recalca que "El Primero de Mayo de 1921 en Río Gallego (dos mil habitantes), en medio de la represión, afirmaron los dirigentes obreros antes de los crímenes patagónicos, ‘Compañeros, nuestro triunfo se avecina a pasos agigantados. Ya han sido puestos en libertad 15 de los compañeros presos. Quedan 12. De ellos aún 8 son los que el señor gobernador interino y secretario de la Sociedad Rural, alzándose contra las leyes, se niega a poner en libertad, desobedeciendo hasta las órdenes terminantes e imperativas del Poder Ejecutivo Nacional. Pero ya le llegará su hora y la justicia triunfará por sobre el capricho. La huelga continúa, lo mismo que el boicot. Ni una ni otra cesarán mientras no estén en libertad todos los compañeros. No hagáis caso de las mentiras que hacen circular muchos enemigos porque ellos no reparan en medios para obtener lo que no pueden conseguir por las vías legales que violan abiertamente. La marcha de la huelga os la daremos a conocer por medios adecuados y las noticias que os comuniquemos, buenas o malas, serán la expresión fiel de la verdad. Estamos dispuestos a obrar así porque tenemos conciencia de la responsabilidad que hemos contraído. Se pretende hacer de nuestra justa actitud una cuestión de nacionalidades. Compañeros, rechacen semejante absurdo porque los obreros no ven un enemigo en aquel que no sea un connacional, sino una víctima del capital que todo lo corrompe y lo avasalla. Los hombres, sean donde sean nacidos, somos todos iguales y por eso no puede haber entre nosotros diferencias de nacionalidades. Adelante, pues, hasta conseguir nuestro justiciero triunfo. Permanezcamos unidos que esto nos hará vencer las dificultades que nuestros enemigos nos crean. (La Lejana Patagonia)'.

Y afirmándose sobre unos pobres apuntes manuscritos, Bayer dice que "En 1919 Yrigoyen transformó el nombre del Día de los Trabajadores en Fiesta del Trabajo. ¿Fiesta para quién? En 1925, el presidente de turno ubicó el Primero de Mayo como asueto nacional. Pasó a ser día de fiesta. ¿Para qué? Para que la gente se quedara en la cama y no hubiera más actos. En su segundo gobierno, Yrigoyen, en 1928, bautizó una plaza con el nombre Primero de Mayo para quedar bien con los sindicatos, y en Balvanera se erigió un monumento al trabajo que esculpió Roberto Soto".

EL FACTOR PERÓN


Bayer, como a través de un camino indeleble, avanza, señalando que "Durante la Década Infame que inauguró José Uriburu (1930), los gobiernos prohibieron la conmemoración del Primero de Mayo. Los obreros hicieron manifestaciones de todos modos, en medio de enormes peligros. Yo me acuerdo de pequeño de esos Primeros de Mayo. Los maestros nos pedían no salir a la calle en esa fecha. Nos decían que sólo ‘los revolucionarios salen a la calle'. En 1944, los comunistas hacían su acto separados de los socialistas y anarquistas. El anarquismo había perdido muchos adeptos. Comenzó la industrialización del país, sin inmigración europea y con criollos del interior de Argentina. La reacción luego los llamó ‘cabecitas negras', invasores de la ciudad. Cambió la composición de los trabajadores. El Primero de Mayo de 1944 que organizaron los comunistas en Plaza Once, fue reprimida por la policía y detenidos más de 100 comunistas. El Primero de Mayo de 1945, el ejército marchó sobre los actos para vigilar a los trabajadores".

Aquí Bayer hace una inflexión. "En 1946 fue elegido presidente Juan Domingo Perón y la mutación fue profunda. Por primera vez, fue el presidente quien iba al Primero de Mayo. El 47' el acto se efectuó en Plaza de Mayo. Perón y Evita salieron al balcón. Se perdió el carácter internacional y no se escucharon los cantos obreros ni la Internacional, sino que la música estuvo a cargo de compositores criollos. Habló el secretario general de la Central General de Trabajadores (CGT), Evita y Perón. A los comunistas, socialistas y anarquistas se les permitió realizar manifestaciones lejos del centro de la Ciudad de Buenos Aires, y el día anterior al Primero de Mayo, el 30 de abril. Los actos se modificaron totalmente. Perón jamás se refirió a los Mártires de Chicago, sino que se dirigía sólo a los obreros argentinos y desde un prisma nacionalista y de apoyo a los sindicatos adeptos a él. Con el tiempo, se reconocieron sólo los sindicatos asociados a la CGT, la que fue reconocida por el Ministerio del Trabajo. El sindicalismo pasó a ser peronista. Quedó como Día del Trabajo y no de los Trabajadores, y definitivamente feriado. Todas las expresiones fueron para glorificación del líder y para hablar de las últimas leyes ligadas al mundo del trabajo. El peronismo, naturalmente no cambió el capitalismo. Se vivió un capitalismo con algunas leyes obreras, como el Estatuto del Peón Rural y otras. La primera parte del gobierno de Perón fue muy afín a la iglesia, pero con una relación muy contradictoria en el andar. En 1955, en el acto del Primero de Mayo, el secretario general de la CGT atacó a la iglesia católica, y se planteó que se lucharía por eliminar la enseñanza religiosa en las escuelas y se separara la iglesia del Estado por vez primera. La iglesia católica fue siempre la iglesia oficial del Estado. Perón dijo entonces que si los obispos ‘han de irse, se irán'. Dos meses después caería. Así comenzó la dictadura de Lonardi y siguió la de Aramburu. Como el Partido Socialista estuvo con la dictadura de Aramburu, ellos organizaron el acto de 1956, como en tiempos anteriores al peronismo, pero reivindicaron a Mayo y a Caseros y marcharon hasta el monumento de Sáez Peña (!)".

Ya dedicándose a la plena modernidad histórica, Bayer comenta que "En 1964 los gremios siguieron siendo peronistas. Antes, el dictador Aramburu había permitido la realización del Congreso de la CGT en el cual se llevarían a cabo las elecciones de la central. Ahí surgen las 64 organizaciones sindicales peronistas, las 32 agrupaciones democráticas no peronistas y 7 que se distribuían entre comunistas y otras corrientes marxistas. Yo cubrí ese Congreso como periodista. Crecientemente se asentó una burocracia sindical muy fuerte. Tanto es así, que en 1964, con el gobierno de Illía, el Primero de Mayo los dirigentes sindicales ubicaron una corona de flores en el monumento a San Martín, con todo un sentido patriótico y totalmente ajeno a las causas que originaron la conmemoración. En esa ocasión, el sindicalista y político Andrés Framini prometió que Perón retornaría al país luego de visitar Egipto, India,y la China de Mao. Pero no fue así. En su exilio, Perón primero fue al Paraguay del tirano derechista Stroessner; se refugio en la Venezuela del dictador Pérez Jiménez. Cuando esos militares ya decaían, Perón se fue al Canal de Panamá de los norteamericanos; a la Republica Dominicana del tirano Trujillo -el peor de todos-. Como Trujillo tambaleaba, los adeptos de Perón informaron que partiría a Argelia, cuando ese pueblo estaba en plena lucha anticolonial contra Francia. Sin embargo, no se asiló en Argelia, sino que en la España de Franco. Este periplo mostró claramente lo que ocurriría después. Perón eligió a su secretario privado en Madrid fascista, el cabo de la policía federal argentina, López Rega. En el breve gobierno de Cámpora, Perón lo obligó a colocar a López Rega como ministro de Asistencia Social. Se trataba de un sujeto que carecía de toda preparación política. Su única especialidad era la represión. López Rega fue el creador de la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina), la máquina de matar que antecedió la dictadura de Videla".

Osvaldo Bayer, honestamente, señala las contradicciones internas del peronismo, contando que "En 1965 en Plaza Once se dio una enorme pelea entre los propios peronistas. Comenzaba a gestarse la izquierda del peronismo. La disputa llegó al punto que el general Onganía -que había volteado al miembro del Partido Radical y presidente nacional, IIlia- prohibió los actos del Primero de Mayo", y suma que "El regreso de Perón produjo la Masacre de Ezeiza al interior de las corrientes del movimiento. Perón simplemente había tomado partido por la derecha. Famosa es la acusación de ‘jovenes imberbes' que hizo a los Montoneros y las juventudes de izquierda".

EL MENSAJE REBELDE

"Nuestro sindicalismo terminó en una burocracia tremenda. Han existido dirigentes que han durado 30 años en el poder. El actual secretario general de la CGT, por ejemplo, que no sé hace cuánto tiempo está, y aún desconocemos cuánto más estará. Además de la podredumbre signada por una gran corrupción. Hay dirigentes con amplias fortunas y los conocemos muy bien. ¡Pero qué claridad la de los primeros líderes sindicales, y la mala fortuna de sus muertes tan tempranas! En el pasado reciente, primero fueron perseguidos por la Triple A y después por la dictadura de los Detenidos Desaparecidos".

Con sus 85 años de combate por la emancipación humana, Osvaldo Bayer, el rebelde, arroja un mensaje. "Volvió a la democracia y es preciso luchar desde abajo por más democracia. Que dictadores militares estén en la cárcel es un gran paso. Los 13 dictadores militares que sufrí en mi vida murieron en la cama, cobrando su sueldo de generales. El pueblo jamás salió a la calle cuando los militares se levantaron y destituyeron a los presidentes electos y todos nuestros presidentes derrocados, huyeron de la casa de gobierno. Algunos hasta en helicóptero desde la Casa Rosada. Falta muchísimo todavía para alcanzar una verdadera democracia. El futuro es nuestro. Imitemos a aquellos primeros dirigentes del Primero de Mayo que fueron asesinados por los dueños de la tierra y los dueños de todo, pero que continúan estando presentes en todo el mundo. Salve esos héroes."

jueves, abril 26, 2012

1º de Mayo: Día de Lucha, Movilización y Unidad


(Colectivo Avanzar)

Hace 126 años, el 1º de Mayo de 1886, estalló la huelga por la jornada de 8 horas que incendió a EE.UU. de costa a costa. Más de 5000 fábricas fueron paralizadas y miles de obreros salieron a las calles y plazas a manifestarse.
En Chicago, los sucesos tomaron un sesgo violento, ante la dura represión policial que culminó con la masacre de la plaza Haymarket, y el posterior y amañado juicio contra un grupo de dirigentes anarquistas y socialistas de esa ciudad, cuatro de los cuales fueron ahorcados.
Fue esta una larga lucha que duró décadas y cuya historia los gobiernos burgueses buscan constantemente que sea olvidada y lavada de todo contenido político social, hasta el punto de pretender transformar dicha fecha en un día festivo más.
Ya desde su primera etapa, el gobierno peronista trató de darle el carácter de “fiesta del trabajo”. Creó a tal fin un himno, en el cual su primera estrofa comenzaba: “Hoy es la fiesta del trabajo / unidos por el amor de Dios…”, además del hecho ya conocido de haber reemplazado en los estatutos de la CGT el concepto fundamental de lucha de clases por el de armonía de clases.
Para los compañeros y las organizaciones que seguimos creyendo en la necesidad de construcción de una nueva sociedad, más justa, más igualitaria, más solidaria, socialista, el 1º de Mayo no es un día de fiesta, es un día de lucha y en avance hacia la independencia política e ideológica de la Clase Obrera.
Por tal motivo, continuamos batallando y denunciando a este injusto e inhumano sistema capitalista, a las potencias imperialistas que están desangrando y destruyendo el planeta con las permanentes guerras de rapiña, como actualmente contra los pueblos árabes, y que han provocado, en medio de una profunda crisis, aún no resuelta, que ya haya más de 1000 millones de personas que padecen hambre en el mundo y que América Latina sea el continente más injusto, con ricos cada vez más ricos y pobres cada vez más pobres, con más de un 20% de desocupados y un sinnúmero de marginados.
Argentina, con un gobierno encubierto con un ropaje “progresista”, no es ajena a esta grave situación social, con mantenimiento de altos niveles de pobreza y marginalidad y un 40% de trabajo “en negro” y tercerizado,  bajos salarios y más de un 70% de jubilados cobrando la limosna de $1600.- mensuales. La inefable Cristina vetó la ley del 82% móvil, al mismo tiempo que prioriza el pago de la ilegal y fraudulenta deuda externa.
Todos estos magros ingresos son a la vez constantemente deteriorados por la creciente inflación, que es en realidad un robo paulatino a los salarios de los trabajadores. 
Además se sigue avanzando en la judicialización de la protesta social que culmina nada menos que con el voto de la ley antiterrorista y con expresiones cada vez más agraviantes hacia los sectores en lucha, como en el caso de los docentes y de los piqueteros. Todo esto contando siempre con la complicidad de la burocracia sindical empresarial, traicionando como es habitual, los intereses de los laburantes.
Hoy más que nunca, a más de un siglo de aquella abnegada e histórica jornada de lucha, y en momentos de alza de los conflictos obreros y demás sectores populares, continuaremos batallando por una vida digna para todos y por la unidad de los trabajadores y todos los oprimidos y explotados, en el camino ininterrumpido de la liberación nacional y social de nuestra patria y la “Patria Grande” indoamericana.
Es también nuestro deseo y nuestra humilde colaboración para impulsar la realización el 1º de Mayo de un acto unitario, con la mayor participación popular posible, en base a un acuerdo de puntos mínimos, que sea a la vez una evidente  manifestación de repudio al hecho vergonzoso de que la CGT, por sus enfrentamientos internos entre burócratas, no haga ninguna acto para el día internacional de los trabajadores.

- BASTA DE REPRESIÓN Y PERSECUCIÓN POLÍTICA A LOS LUCHADORES POPULARES.
- DESPROCESAMIENTO Y LIBERTAD A TODOS LOS PRESOS POR LUCHAR
- NO AL PAGO DE LA DEUDA EXTERNA ILEGAL Y FRAUDULENTA 
- ROMPAMOS EL TECHO SALARIAL IMPUESTO POR LA ALIANZA DEL GOBIERNO, LA PATRONAL Y LA BUROCRACIA SINDICAL EMPRESARIAL.
- NO MAS TRABAJO EN NEGRO O PRECARIZADO Y FIJAR UN SALARIO MÍNIMO IGUAL AL COSTO DE LA CANASTA FAMILIAR, QUE  ACTUALMENTE ESTA APROXIMADAMENTE  EN  $6000.-, FRENANDO A LA VEZ LA INFLACIÓN.
- TODOS A LUCHAR POR UN SINDICALISMO REVOLUCIONARIO: CLASISTA, COMBATIVO, SOLIDARIO E INDEPENDIENTE DE TODO PARTIDO POLÍTICO.
- 82% MÓVIL PARA LOS JUBILADOS Y ELIMINACIÓN DEL IVA A LOS PRODUCTOS DE  PRIMERA NECESIDAD.
- NO A LA DESOCUPACIÓN. RESPETAR LA JORNADA DE 8 HORAS, AVANZANDO EN SU DISMINUCIÓN A 7 HORAS.
- ESTATIZACIÓN SIN INDEMNIZACIÓN DE LAS EMPRESAS PRIVATIZADAS, BAJO LA DIRECCIÓN Y CONTROL DE LOS TRABAJADORES Y LOS USUARIOS.  NO A LA FARSA KIRCHNERISTA DE “RECUPERACIÓN” DE YPF. LOS KIRCHNER VOTARON  EN EL AÑO 1992 POR SU PRIVATIZACIÓN, EN ACUERDO CON MENEM Y CAVALLO. SON ADEMÁS LOS RESPONSABLES DE LA MUERTE DE 51 PERSONAS Y CIENTOS DE HERIDOS, EN LA TRAGEDIA ANUNCIADA DEL FERROCARRIL SARMIENTO, EN CONNIVENCIA CON SU AMIGO Y CORRUPTO CIRIGLIANO.
- NO A LA MINERÍA A CIELO ABIERTO Y NUESTRA SOLIDARIDAD CON LOS PUEBLOS EN LUCHA Y NUESTRO REPUDIO A LA REPRESIÓN QUE SUFRIERON, ACOMPAÑADA POR  UNA CAMPAÑA DE APOYO A LAS MULTINACIONALES MINERAS POR  PARTE DEL GOBIERNO.
- EXIGIMOS AL GOBIERNO LA APARICIÓN CON VIDA DE JULIO LÓPEZ Y LUCIANO ARRUGA.
- UNIDAD Y LUCHA CONTRA LA LEY ANTITERRORISTA, BIEN LLAMADA LEY TERRORISTA CONTRA EL PUEBLO.

Colectivo Avanzar por la Unidad del Pueblo.

sábado, abril 21, 2012

“En Argentina la mafia es directamente la clase política”


Andrés Figueroa Cornejo (especial para ARGENPRESS.info)
Entrevista con Carlos Chile, Secretario General de la Central de Trabajadores de Argentina de la Ciudad de Buenos Aires y líder del Movimiento Territorial de Liberación.


“Eres los Estados Unidos,
eres el futuro invasor…


Crees que la vida es incendio,
que el progreso es erupción;
en donde pones la bala
el porvenir pones.
No.”


Rubén Darío, fragmento del poema ‘A Roosevelt’.


La Central de Trabajadores de Argentina, dirigida por Pablo Micheli a escala nacional, enfrenta el desafío de edificar una agrupación capaz de dar cuenta de los actuales modos de la acumulación del capital y la organización del trabajo. Es decir, la CTA quiere ser una herramienta al servicio de los intereses históricos de los trabajadores, a años luz del sindicalismo tradicional, ineficaz, impotente ante las nuevas formas de explotación, obsecuente con los que mandan. La CTA quiere ser la organización de lo trabajadores del siglo XXI en Argentina.


El Secretario General de la CTA de la Ciudad de Buenos Aires proviene del movimiento social no sindical, y aunque es porteño de nacimiento y se llama Juan Carlos Huerta, todo el mundo lo conoce como Carlos Chile. “Mi nombre sintetiza mi vida”, dice el líder del Movimiento Territorial de Liberación –inspirado en la construcción creativa del poder popular- que de muchacho, antes del triunfo de la Unidad Popular en Chile, conoció a Salvador Allende en 1969 en un fundo tomado por los pobladores entre las comunas de San Bernardo y La Cisterna, el entonces, Campamento Venceremos, “en un acto sobre dos tambores de 200 litros y un tablón”, hoy Población Las Acacias. Fue militante del Partido Comunista, participó de la resistencia luego del golpe de Estado de 1973. En 1985, cumpliendo tareas militantes a propósito del denominado “Caso Degollados”, fue hecho prisionero y estuvo en los cuarteles de la siniestra Central Nacional de Informaciones (CNI) de Pinochet, administrada entonces por Humberto Gordon Rubio  (http://www.memoriaviva.com/culpables/criminales_g/Gordon.htm). Allí Carlos Chile estuvo un mes desaparecido, sufriendo interrogatorios y torturas, acusado por la supuesta autoría en la colocación de dos explosivos en la municipalidad de Las Condes. Fue liberado luego de duras gestiones del pueblo argentino hacía poco fuera del circuito de las dictaduras militares que, como peste, fueron impuestas por el imperialismo norteamericano en América Latina desde 1964 (Brasil), y que cobraron 250 mil desaparecidos en todo el Continente. Fue expulsado por la dictadura de Pinochet, pero también el primer presidente civil post tiranía, el demócrata cristiano Patricio Aylwin (golpista), mantuvo la prohibición de su ingreso al país andino. Ahora bien, sólo la semana pasada estuvo de visita en la región alzada popularmente de Aysén.


A comienzos del milenio “formamos el Movimiento Territorial de Liberación (MTL) con el objetivo de que se convirtiera en un referente político-social”, recuerda Carlos, “y a poco de crearlo, se fue llenando de pobres y de hambrientos, de gente sin casa, y fue volviéndose lo que más tarde se llamó movimiento piquetero. Actualmente el MTL goza de experiencias de trabajo autogestionado, vivienda autogestionada, barrio propio, como el de Monteagudo en Buenos Aires donde funciona la radio Sur (http://www.radiosur1027.org.ar/)”.


“Desdeño de los manuales, los dogmas y las verdades reveladas”


“La CTA intenta polemizar con la idea tradicional de que el trabajador sólo es aquel que tiene esa condición cuando labora. Pero para nosotros, trabajador es todo aquel que trabaja, que quiere trabajar y que trabajó. Por lo tanto, el universo es mucho más vasto que el convencional”, expresa Carlos Chile.


-¿Cuál es la diferencia entre el movimiento social y los partidos políticos y los propios sindicatos clásicos?


“Cuando uno es parte del movimiento social se convierte en parte de la familia. En los partidos, los compañeros hacen visitas un par de veces por semana, haciendo elocuentes discursos sobre la revolución y se retiran. Cumplen con pagar las cotizaciones y vender la prensa, y en privado pueden ser unos bandidos que golpean a su mujer. Sin embargo, en los movimientos sociales no se puede mentir. Nos conocemos demasiado, porque convivimos. En todo caso, no conspiro contra los partidos: que cada cual haga su experiencia. Y estimo que la década de los 80’ es el período de mayor debate y producción intelectual de los movimientos sociales, con la educación popular, los Sin Tierra de Brasil, etc. Esto es, se originaron nuevos paradigmas desde Nuestra América. Aquí el aporte sustantivo del peruano Juan Carlos Mariátegui es sustantivo (“ni calco ni copia, sino creación heroica”). Uno de los resultados políticos más visibles es la Presidencia del originario Evo Morales en Bolivia. Considero que los 80 fueron más ricos en los 60 y 70, excepto por la aparición de la Teología de la Liberación.”


-¿Cuál es tu concepción ideológica, entonces?


“Yo creo en la teoría práctica del ensayo y desdeño de los manuales, los dogmas y las verdades reveladas.”


-¿Cuál es tu lectura de la actual fase del capitalismo mundializado?


“En la década de los 80’ el capitalismo dio un salto de calidad bañado de sangre. La nueva táctica capitalista para garantizar su tasa de ganancia, destruye capital productivo, multiplica la exclusión social respecto del consumo. El liberalismo que hizo crisis en los 30’, se modificó luego de la desaparición de la URSS. Pero los que hicieron fiesta cuando cayó el muro de Berlín, olvidaron que los ladrillos se desplomaron para ambos lados. Por tanto, en medio del delirio exitista, el capitalismo imaginó que podría mantener sus privilegios incluso con la desaparición del trabajo. Como si el valor y la riqueza no emanaran justamente del trabajo. Se habló hasta del fin de la historia y las ideologías. De allí a la hegemonía del capital especulativo y su crisis en curso, sólo pasó poco tiempo.”


“Argentina tiene un gobierno ‘gestual’: Como el violín, lo toma con la izquierda y lo toca con la derecha”


-En Argentina resulta impresionante la opacidad de las cifras, la oscuridad respecto de la realidad que padecen las grandes mayorías, la reivindicación obscena del denominado “relato” –en el colmo del post modernismo, la manipulación a todo nivel, tanto del oficialismo como de la oposición burguesa; el discurso resuelto en una composición literaria de intereses de clase y de facciones de clase…


“Aquí existe un país virtual y otro real. Si la historia la cuentan los que ganan, entonces hay otra historia verdadera. Esa realidad se verifica en los ingenios azucareros, en el tabacal, en la disputa por la industria del petróleo, la megaminería, los pueblos originarios, la de los luchan por la soberanía de la flota fluvial argentina y de los puertos. Entre las visiones de Página 12 y La Nación (periódicos del oficialismo y de la oposición, respectivamente) existe la coincidencia de negar la realidad de las grandes mayorías. Nosotros no somos gobiernistas ni anti gobiernistas. No nos interesa discutir con quien administra el modelo en Argentina. Queremos polemizar con el modelo. Más allá de las diferencias nominales, los gobiernos de las provincias aplican el modelo a rajatabla, indiferenciadamente. Plantan soja, transfieren recursos naturales inconsultamente e hipotecan el futuro de todos mediante políticas que sólo benefician a corporaciones transnacionales y a la mafia política.”


-¿A qué te refieres con ‘mafia política’?


“En Estados Unidos existe una mafia siciliana, una china, una rusa, etc., que sostienen vínculos con la policía y con los políticos. En Argentina no hay mafias así. La mafia es directamente la clase política. Se trata de una asociación ilícita que gobierna el país. Y esa mafia matrimoniada con las multinacionales mediante una corrupción reconocida mundialmente, no tiene nada que ver con una Argentina anterior históricamente.”


-En el extranjero se vende una Argentina súper titán de los derechos humanos…


“Es innegable que Argentina es el único lugar de Latinoamérica donde se ha juzgado a un buen número de genocidas de la dictadura. Es un proceso fuertemente gestual, porque la mayoría sigue en libertad. De todos modos, no fue el Ejecutivo el que logró encarcelar criminales. Fue la fuerza y el clamor del pueblo. En ello no hay que equivocarse.”


-Sin embargo, las violaciones a los DDHH no terminaron con la dictadura militar y la ‘Triple A’ de algunos años antes (73’, 76’, hasta 1982)…


“Desde el gobierno se manifiesta un esfuerzo insostenible de acotar las violaciones a los DDHH a la época de la tiranía. Pero ocurre que durante los últimos 20 meses ya van 18 muertos en “democracia”, en manos de ‘patotas’ financiadas por la burocracia sindical, que, en rigor, actúan como sicarios de las multinacionales, como el caso de Ferrocarriles, del Indoamericano, en Ledesma, entre muchos.”


-¿Qué hay tras estos métodos?


“Eso está registrado en los documentos de Santa Fe I y II de Henry Kissinger, en la estrategia de las democracias tuteladas y restringidas de ‘tercerizar’ la represión a través del paramilitarismo que azota a Colombia, por ejemplo, pero que recorre todo el Continente.”


-¿Y qué papel juega el ejecutivo de turno?


“Es puramente gestual. Parte a Isla Margarita y firma un acuerdo con los gobiernos de Ecuador, Bolivia, Venezuela, donde todos van con sus empresas petroleras estatales mientras Argentina representa a la corporación española Repsol, donde se conviene que la energía es un bien social e inmediatamente después la delegación argentina vuelve al país y otorga una concesión por 40 años más a la multinacional British Petroleum. Aquí el gobierno pone los huevos en un lugar y grita en otro lado. Esta gente cree que el gobierno es un violín: se toma con la izquierda y se toca con la derecha.”


“Nuestra resistencia centenaria habilita la esperanza de la ofensiva popular”


-¿Qué busca la CTA?


“Como el sistema capitalista evoluciona, necesariamente la organización de los trabajadores debe hacerlo también. El sindicalismo paraestatal no ha evolucionado. Continúa con prácticas bandoleristas, economicistas. Es parte del problema ya. Si el capitalismo cierra las fábricas, las fábricas serán los barrios. Desde allí resistiremos. Si nos echan de las fábricas, ahora sabemos que existen nuevas formas de detener la economía.”


-¿Y la lucha de clases?


“Hace escaramuzas permanentemente. Solapada o explícitamente, dependiendo del contexto, y según los atributos del campo popular hasta convertirse abiertamente en guerra de clases. Mientras no se recompone el pueblo trabajador, el poder aplica la violencia con toda libertad, e incluso con el consenso de buena parte de la sociedad.”


-¿Quiénes pueden ingresar a la CTA, en un país donde, para beneficio del capital, más de la mitad de la fuerza de trabajo labora ilegalmente, ‘en negro’, sin derechos de ninguna especie, con salarios de hambre?


“Tenemos afiliación directa. Cualquier trabajador que pase por la vereda puede entrar y afiliarse libremente. Tiene derecho a voto y a ser electo por sufragio directo. No existe otra central de trabajadores así en el país. Las demás destacan a sus representantes en congresos, mediante delegados, indirectamente. Y a la CTA puede asociarse cualquier trabajador que no haya colaborado con la represión dictatorial, ni nadie que sea probadamente corrupto y haya atentado contra los intereses de la clase.”


-¿Cuáles son los principios básicos de la CTA?


“Los trabajadores debemos autogobernarnos donde las prioridades están organizadas por las necesidades. La primera tarea es terminar con el hambre y la pobreza en Argentina. Es retribuir a nuestros viejos lo que aportaron al país. Retornar la dignidad a los jubilados. Por supuesto, realizar la reforma agraria. Por otra parte, los compañeros de Misiones no quieren represas; pero los que viven rodeados de predios y necesitan agua requieren represas. Las represas no son malas en sí. La cuestión es para qué, para quién, dónde y cómo. Combatimos para industrializar el país y cautelar la soberanía popular de nuestros recursos naturales (bienes comunes). Aquí crece la macroeconomía con retraso tecnológico, concentración capitalista y desigualdad social. Debemos liberarnos de la dependencia científica, y estamos en condiciones de hacerlo. Aquí sólo se está vendiendo la fertilidad del suelo y el agua. Queremos recuperar la economía agraria, las tierras de los pueblos originarios. Nosotros luchamos por una democracia de nuevo tipo; por forjar una nueva hegemonía social y construir masa crítica. Cuando decimos ‘trabajadores al poder’, significamos que nosotros debemos ser los sujetos protagónicos en la toma de las decisiones de nuestro presente y futuro.”


-¿Y cómo se pasa de la resistencia a la ofensiva?


“Sin resistencia no habría perspectiva de triunfo. Nuestra resistencia centenaria habilita la esperanza de la ofensiva popular.”


“Continuamos sosteniendo la convicción de que la superación del capitalismo es el socialismo”


-Las fronteras no son una invención de los pueblos…


“Debemos terminar con las luchas encapsuladas de los pueblos de América Latina. Nosotros somos guevaristas, bolivarianos. Muchos y yo mismo, peleamos en Chile como en Centroamérica. Es urgente el encuentro de los movimientos sociales en el ALBA.”


-¿Se puede pensar en la emancipación y bienestar de nuestros pueblos sin una nueva conducción que supere los límites nacionales?


“Antes que todo, hay que habilitar un nuevo pensamiento. Nosotros nos reafirmamos en que sólo los trabajadores, como clase social ampliada, pueden asumir los desafíos del porvenir de la humanidad. Y nos referimos a todos aquellos que viven de su trabajo y no del trabajo ajeno. En ese sentido, creemos que se están ofreciendo ensayos continentales que es preciso aquilatar en su diversidad. Hoy nuestra visión no es la de la década de los 70’. Continuamos sosteniendo la convicción de que la superación del capitalismo es el socialismo. Pero, aprendiendo de las derrotas, no estamos con la visión de un ‘socialismo estatista y súper centralizado’. Por eso la importancia del poder popular, de la pluriculturalidad, del antipatriarcalismo. Y es posible sintetizar, como tarea que camina, las experiencias actuales de América Latina. Y soy un convencido de que nosotros, los trabajadores y el pueblo, hacemos historia cuando perdemos y cuando ganamos. La clase trabajadora tiene que estar a la cabeza de las transformaciones liberadoras, pero no es la fuerza social exclusiva de la emancipación humana”.

jueves, abril 19, 2012

Los sumisos de ayer no pueden ser los “Libertadores” de hoy

(Colectivo Avanzar por la Unidad del Pueblo)
La petrolera YPF, ejemplo en su momento en América Latina y el mundo, tiene una larga y accidentada trayectoria, desde su creación durante el gobierno de Yrigoyen y, además de su importancia económica, toca mucho a los genuinos sentimientos nacionales de nuestro pueblo. Por eso lo ha conmovido y preocupado las recientes medidas propuestas por la presidenta, en discusión en el Congreso, pero de muy probable aprobación, pues cuentan con el apoyo de los radicales y de los partidos llamados de “centroizquierda”, incluido el PC.

 Basta recordar del período más inmediato de su historia, el daño causado a YPF por la dictadura militar, y luego su privatización por el gobierno peronista de Carlos Menem, contando con el entusiasta apoyo de Néstor Kirchner, en esos días gobernador de la provincia petrolera de Santa Cruz, y de la legisladora Cristina Kirchner, como parte de un nefasto plan de liquidación del patrimonio nacional, del que fueron cómplices directos.

 Ni que hablar de la Alianza y el innombrable presidente De La Rua, quién prorrogó por 20 años más la concesión de Repsol. En la actualidad y desde el año 2003, nuevamente los Kirchner no escatimaron elogios y apoyaron constantemente a dicha empresa, dejando a la vez que actuaran sin ningún control, avalando así el perverso vaciamiento producido, agravado por el hecho de que en la dirección de YPF participaba un representante del Estado argentino, que se supone debía velar por los intereses de nuestro país.

 La estafa fue tan grande, y efectuada con plena impunidad, que al mismo tiempo que caía la producción de petróleo por falta de inversiones, se permitió que se repartieran y giraran cuantiosas utilidades al exterior, conjuntamente con el aumento del endeudamiento de la empresa, llegándose a la cifra aproximada de u$s 9.000 millones.

 No se puede tampoco dejar de mencionar que los Kirchner también prácticamente le regalaron un 25% de YPF a su amigo el empresario “nacional” Eskenazi, sin desembolsar un solo peso, y sin que hasta ahora sufran ninguna expropiación, como tampoco otras firmas de capital extranjero.

 El gran interrogante es: ¿Podemos confiar en este régimen, en estas organizaciones políticas y en estos impresentables personajes, la auténtica recuperación de YPF?

 Por cierto que nuestra posición fue y sigue siendo la total estatización de YPF, sin ningún pago por indemnización y con la dirección y control de los trabajadores y los usuarios.

 No confiar “ni un tantito así”, como nos diría el Che, en un poder político dependiente del Capital Financiero Internacional y local, intimamente asociados, que volverá una y otra vez unicamente a cambiar de amo, o sea, volverá a entregar el patrimonio nacional a los grandes grupos monopólicos mundiales, que justamente estan instrumentando un nuevo reparto del mundo, con invasiones económicas o militares. 

 Asimismo, es necesario tener muy en claro que estas serias circunstancias, que afectan no solo al presente sino también al futuro de una nación, no se superarán favorablemente para los intereses de nuestro pueblo sólo con declaraciones o alguna que otra marcha, lo cual determinará que es imprescindible continuar con mucho más empeño la batalla fundamental por la construcción unitaria y a todo nivel de un bloque político y social conformado por los trabajadores y demás sectores populares oprimidos y explotados, (organizaciones políticas, sindicalismo antiburocrático, organizaciones sociales, estudiantiles de derechos humanos, culturales, campesinado pobre y pueblos originarios, etc.), en base a un proyecto o programa de puntos básicos aprobados de común acuerdo, a fin de avanzar decididamente, junto con una amplia labor ideológica cultural, en un proceso de modificación sustancial de las relaciones de fuerzas existentes en el camino a transformaciones de fondo, de liberación nacional y social.


miércoles, abril 18, 2012

La “expropiación” de YPF: El diablo está en los detalles

por PTS

Finalmente, luego de unos meses de “pirotecnia verbal”, seguidos de algunas medidas sobre posiciones marginales de la petrolera Repsol en la Argentina (aún no se ha concretado la quita de licitaciones de ningún pozo de producción significativa) el gobierno de Cristina Fernández ha ido “por todo”. Bueno, en realidad, ha anunciado que irá por el 51% de “todo”.

Aunque la semana pasada daba la impresión de que el gobierno iba a recular por la fuerte presión del Estado Español, sumada a las dudas de algunos gobernadores, finalmente avanzaron rápidamente, sorprendiendo a los propios españoles, que ayer anunciaban que desde el viernes parecía haber una distensión y un clima de negociación.

El proyecto tiene el rimbombante título de Ley de Soberanía hidrocarburífera. Algo que, reconozcámoslo, poco ha preocupado al kirchnerismo durante estos años, si juzgamos por las felicitaciones recibidas por Repsol y otros popes del sector (como Bulgheroni) durante las gestiones de Néstor y Cristina, al tiempo que la producción caía (desde 1998 en petróleo y desde 2004 en gas), las reservas se deterioraban y también lo hacía el autoabastecimiento. Si definimos el autoabastecimiento por el saldo comercial sectorial, este terminó con el déficit del año pasado en petróleo y gas de 3.029 millones de dólares. Pero mucho tiempo antes, desde la propia privatización, cuando se abandonaron explotaciones poco rentables y se redujo al mínimo la exploración, podía preverse esta tendencia. Como en otros planos, el afán estatista del kirchnerismo ha aparecido acá también sólo cuando las falencias del mercado o y de los empresarios (imperialistas y socios locales) crean una situación insostenible. Digamos, de paso, que la política hidrocarburífera k se caracterizó desde el comienzo por una importante contradicción entre mantener las posiciones del capital privado (y extranjero) en el sector, y poner algunas trabas a la rentabilidad limitando los precios internos (aunque en los últimos años se permitieron fuertes ajustes). El resultado, no podía ser de otra manera, fue la explotación “rentística” de los recursos petroleros cuyas consecuencias saltan a la vista (ya que de lo contrario las empresas hubieran debido resignar ganancias, lo cual no está en su ADN), “modelo” que hasta hace poco la presidenta reivindicaba.

Notemos que, al contrario de lo que afirma Zaiat hoy, el proyecto sólo declara de "interés público" el autoabastecimiento, pero no es equivalente a una declaración de los recursos hidrocarburíferos como estratégicos. No cuestiona ni la "libre disponibilidad" por parte de las petroleras ni "el ruinoso concepto de materia prima (commodity)" como pretende este periodista. En todo caso le pone el límite de garantizar la provisión local, aunque en los hechos esto sólo se traduce en el avance sobre la propiedad de YPF, ya que la ley no menciona ningún cambio sobre las condiciones de explotación del resto de las petroleras.

El nombre de Soberanía hidrocarburífera queda bastante grande para un proyecto que sólo adquiere (pagando peso por peso) el 51% de una empresa que, aunque con posición dominante en el sector, no produce más de un tercio del petróleo, y 30% del gas que se extrae en la Argentina. En el caso del petróleo, la siguen muy de cerca Pan American Energy (17%) Chevron (8%) y Petrobras (7%). En el del gas, Total Austral controla un 25%, Pan American un 11%, y Petrobras un 9%. Sólo en el caso de la refinación de petróleo YPF concentra el 54%, pero acá también Shell mantiene una posición importante (19%) y el empresario K Cristóbal López está en tercer lugar con Oil M&S (9%). Como se ve, una medida que sólo vaya contra Repsol se queda bastante renga, no sólo para controlar efectivamente el grueso de la producción, sino para plantear la más mínima soberanía, cuando el grueso del capital en el sector es de origen extranjero, exceptuando a los empresarios amigos.

Sin embargo, proponen, el proyecto de ley hidrocarburífera vendría a resolver de un plumazo los problemas del sector. Aunque resta ver la implementación de esta ley y cómo operará el Consejo Federal de Hidrocarburos, ya podemos abrir varios interrogantes, que surgen de la propia ley. La misma, por empezar, mantiene a YPF como una sociedad anónima, en el contexto de un sector donde, como vimos, existe todo un conjunto de empresas que intervienen en las distintas fases de la extracción y refinación. Los criterios de rentabilidad conservarán su peso, en un contexto competitivo. Sin cuestionar la preponderancia del capital privado –y extranjero- en el sector, ¿cómo frenar la dinámica de desabastecimiento y alza de precios? ¿Acaso puede YPF SA no continuar el alza de precios? ¿De dónde va a salir el dinero para las inversiones que no hacen los privados, y sin las cuales no va a lograrse ningún “autoabastecimiento”? ¿O es que la “soberanía energética” incluye “tarifazo para todos” (menos para Aerolíneas quizá)? El esquema elegido no parece dejar mucho margen: o se continúa con los ajustes de precios de las naftas, o la soberanía energética quedará para los discursos (aunque los propios ajustes de precios nada aseguran como vimos estos últimos años).

Es en el terreno de las inversiones donde la proyectada “soberanía energética” se muestra más floja. El gobierno reclamaba en días recientes a Repsol que aportara 15 mil millones de dólares en inversiones. Tal vez sea que el Estado va a poner este dinero que no ha desembolsado la compañía. ¿Será tomando el capital de reserva de la compañía, y las utilidades futuras para focalizarlos en inversiones? Es una posibilidad. Sin embargo, hay otras urgencias, y estas suelen concentrar la atención del kirchnerismo. Alguien tiene que hacerse cargo de la factura de importación de combustible de este año, que, todo lo indica, va sumar entre 12 mil y 14 mil millones de dólares. Además, seguramente YPF será llamada a poner el hombro para ayudar a compensar el déficit de Aerolíneas. Todo esto podría rápidamente concentrar buena parte de los recursos ganados con la expropiación, dejando poco espacio para los esfuerzos de mediano o largo plazo, que son los que podrían alterar el balance energético.

Así como ocurre con la reforma de la Carta Orgánica del BCRA, todo indica que la expropiación parcial de las acciones de Repsol será puesta al servicio de las urgencias, y no de concentrar recursos para enfrentar problemas estructurales. La consecuencia, pasado el tiempo en que estas medidas dan (abundante) oxígeno a la política oficial, es que los problemas siguen allí, sólo que profundizados. El gobierno “nacional y popular” permitió que la dependencia energética se fuera profundizando durante todos estos años, opinando que la holgura extraordinaria de los superávits comercial y fiscal logrados con el brutal ajuste de 2001/2002, duraría por siempre. Como en otros terrenos, la política energética K fue dilapidar recursos en repartirlos generosamente a la burguesía (“nacional” e imperialista) mientras los hubo. No olvidemos los programas Petróleo Plus y Refino Plus lanzados en 2008, que significaron más de 1.500 millones de pesos al año, para subsidiar a las empresas con el objetivo de aumentar la producción (lo que no ocurrió) y que en buena medida beneficiaron a los exportadores, es decir a quienes vendían en el exterior los recursos que acá escasean. ¿Cambiará el ingreso del Estado a YPF esta lógica de la política hidrocarburífera? ¿O dará más recursos para administrar una abundancia poco duradera, y seguir pateando los problemas hacia adelante? Nos inclinamos por la segunda alternativa.

Por supuesto, también está la posibilidad de que el kirchnerismo haga un poco de “frondizismo”, es decir ponga proa al autoabastecimiento, abriendo el juego a otras multinacionales imperialistas. Los recursos no convencionales de petróleo y gas son de tal magnitud que podrían convertir a la Argentina en un país petrolero (gasífero ya lo es), y no sólo un país con petróleo, diferencia sutil pero no desdeñable. Podría conjeturarse si, además de las urgencias inmediatas, la posibilidad de esta formidable renta no fue lo que empujó el súbito fervor soberano del gobierno nacional y los gobernadores.

La dificultad que se presenta, es que la explotación de estos recursos requiere formidables inversiones en tecnología, y tiene largos tiempos hasta que las explotaciones puedan ser aprovechadas económicamente. Esto escapa a los recursos que el gobierno podría dirigir hacia el sector, considerando que ya la compra de las acciones le significará un desembolso considerable. Por eso, como prevé la ley, una “integración del capital público y privado, nacional e internacional, en alianzas estratégicas” podría venir a salvar las dificultades. Es decir, haciendo como Frondizi en su momento, el gobierno podría buscar el autoabastecimiento de la mano de un acuerdo con las privadas. Exxon móvil ha desarrollado en EEUU tecnología que podría permitir explotar el shale oil en el país. Podría cambiarse, entonces, una situación de control de la principal empresa hidrocarburífera por el capital extranjero, a una empresa con mayoría de propiedad estatal que realice leoninos contratos con el capital privado. Al modo como Frondizi logró el autoabastecimiento, alimentando la entrada de las petroleras extranjeras y dando en concesión grandes extensiones (por una supuesta exploración que en realidad ya había sido hecha en buena parte por YPF), aparte de garantizarles cuota de mercado para los productos derivados de petróleo en el mercado interno.

Esta “división del trabajo”, entre el gobierno y el capital extranjero, podría permitirle al primero concentrarse en el corto plazo, usando los recursos de YPF S.A. para salvar en la coyuntura las urgencias petroleras, mientras cruza los dedos a la espera de que el capital extranjero sea quien resuelva los problemas estructurales. La medida “soberana” anunciada ayer, podría derivar entonces en nuevas formas, más mediadas pero no menos onerosas, de dependencia.

A pesar de que lo que busca presentarse como una medida nacional no es más que una transacción de compra y venta, podría abrir fuertes tensiones entre la Argentina y el Estado Español, contando este último con el respaldo de la Unión Europea, y probablemente de otras potencias. Las amenazas ya lanzadas por el gobierno imperialista español y de sus socios de la Unión Europea merecen todo nuestro rechazo. Sin embargo, acá también, tras la pirotecnia, pueda haber una negociación dura (pero negociación al fin), que deje a todos medianamente contentos. Brufau le ha puesto precio en 10.500 millones de dólares a su reclamo, y el gobierno maneja casi la mitad, pero podrían cerrar trato a mitad de camino. No estaría nada mal para Repsol. Equivaldría a algo así como la ganancia neta que ha dejado la empresa en desde 1999, es decir unos 8 mil millones de dólares. Considerando el vaciamiento que han hecho de la empresa, girando al exterior más dólares que los ganados (14 mil millones de dólares), y que a la empresa fue adquirida en 1999 por 13 mil millones de dólares (con la ayuda de una subvaluación de la compañía avalada por el gobierno de Menem), el resultado sería bastante ganancioso, aunque reduciría a Repsol a lo que siempre fue, una empresa refinadora con pocos recursos petroleros propios. Desde el punto de vista del gobierno argentino, en cambio, sería pagar una factura demasiado onerosa para poner fin a una entrega, para lo cual dispondrán probablemente una ingeniería financiera entre la ANSES (vendiendo bonos a cambio de dólares) y el Banco Central (comprando los dólares del ANSES para prestarlos al gobierno), o alguna variante similar. Nuevamente es la plata que no se destina garantizar el 82% móvil, la que de una u otra forma será seguramente utilizada para financiar el ingreso del Estado en YPF S.A.

No habrá soberanía hidrocarburífera si no se avanza en una expropiación sin pago no sólo del 100% de las acciones de Repsol-YPF, sino también del conjunto de las empresas que participan en la extracción y refinación. Esta sería la única vía para hacer una contabilidad general de las reservas disponibles y cortar en lo inmediato toda exportación, a los fines de garantizar en el plazo más corto el autoabastecimiento. También, permitiría establecer en lo inmediato los excedentes disponibles que puedan volcarse hacia la explotación de recursos no convencionales, lo cual merece además un debate sobre las formidables consecuencias ecológicas de estas explotaciones, muy superiores a las de petróleo y gas convencional (debate que, como en el caso minero, cuando hay buena renta en juego el gobierno no está dispuesto a permitir). Pero claro, una iniciativa semejante resultaría “disfuncional” para la burguesía argentina, que a lo sumo aspira a que esta renacionalización parcial le permita morder una parte del negocio petrolero, reeditando en alguna medida el “capitalismo de amigos” que el gobierno viene poniendo en el freezer en algunos sectores (pero no en todos). La vocación “nacional” de la burguesía y el gobierno, no llega a más que buscar una mejor participación en la renta petrolera. La propia historia de YPF, que fue puesta al servicio de la valorización de capital de los contratistas en desmedro de su capacidad operativa, así lo ilustra. Es sólo la clase obrera, acaudillando al conjunto del pueblo pobre, la que puede proponerse una salida verdaderamente nacional y antiimperialista, imponiendo una gestión de estos recursos estratégicos en función de las necesidades, como parte de una reorganización del conjunto de la economía nacional sobre nuevas bases.

Hace 51 años Cuba se declaró Socialista

Con motivo de conmemorarse el aniversario 51 de la proclamación del carácter socialista de la Revolución, fueron lanzadas 21 salvas de artillerías por cadetes de la Escuela Interarmas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, General Antonio Maceo, Orden Antonio Maceo, en la Plaza de Armas de la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña, en La Habana, Cuba, el 16 de abril de 2012. AIN FOTO/Omara GARCÍA MEDEROS/
(Cubadebate) El 16 de abril de 1961 el pueblo cubano salió a las calles en repudio al bombardeo a los aeropuertos de Ciudad Libertad, la base aérea de San Antonio de los Baños y el aeropuerto de Santiago de Cuba, hoy aeropuerto Internacional Antonio Maceo, que tuvo lugar un día antes. Este ataque criminal de aviones estadounidenses, disfrazados con la insignia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) de Cuba, estuvo dirigido a destruir la defensa aérea de la mayor de las Antillas y hacer creer a la opinión pública internacional que allí había una rebelión interna. Este cruel bombardeo tuvo respuesta con el fuego antiaéreo de los milicianos y soldados rebeldes. Entre los defensores de la Patria cayó el artillero antiaéreo Eduardo García Delgado, quien antes de morir a causa de la metralla de un rocket, escribió con su sangre “Fidel” en una pared. La cruenta acción de los enemigos de Cuba dejó un saldo de siete muertos. Este bombardeo causó una indignación en el pueblo cubano que se unió más a la Revolución y su líder Fidel Castro. Esto quedó evidenciado el 16 de abril, cuando espontáneamente el pueblo cubano salió a las calles a despedir a los caídos por el bombardeo y asumir la responsabilidad de la defensa de la Revolución. Fidel Castro anunció así, ante los miles de cubanos el carácter socialista de la Revolución. “Porque lo que no pueden perdonarnos los imperialistas -afirmó- es que estemos aquí, lo que no pueden perdonarnos los imperialistas es la dignidad, la entereza, el valor, la firmeza ideológica, el espíritu de sacrificio y el espíritu revolucionario del pueblo de Cuba. Y añadió: “eso es lo que no pueden perdonarnos, que estemos ahí en sus narices, ¡y que hayamos hecho una Revolución Socialista en las propias narices de los Estados Unidos!… Esa Revolución no la defendemos con mercenarios, esa Revolución la defendemos con los hombres y las mujeres del pueblo”. Desde ese día “nació realmente nuestro Partido marxista-leninista; a partir de aquella fecha el socialismo quedó para siempre cimentado con la sangre de nuestros obreros, campesinos y estudiantes…”, explicó Fidel Castro. Esto significó el punto de partida de la maduración política del pueblo cubano, que definió el rumbo de su lucha por la independencia y el socialismo.

Prensa Avanzar Nº13